J O R D I     V I L Á
 
Físico e Ingeniero de Software
 
Barcelona, 1954
 
Estudié Física para intentar comprender el Mundo. Sin embargo, debo admitir que no lo llegué a entender de verdad hasta que no empecé a trabajar en Suiza como director de informática de un banco suízo.
 
 
 
De niño, en plena dictadura de Franco, fuí uno de los alumnos de una de las primeras promociones de una escuela catalana en Barcelona: Sant Felip Neri. De mayor supe que la policia española acudia cada semana a la escuela con el objetivo de comprobar que no se hablara en catalán! La escuela se encuentra todavia hoy en la plaza del Barrio Gótico de Barcelona que lleva el mismo nombre, una de las más bellas de Barcelona. La famosa frase de San Felipe Neri era: "Sed buenos… ¡si podéis! !No estoy muy seguro de haberlo conseguido!
Trabajé muchos años como profesor de Matemáticas para la escuela norteamericana Phillips Andover Academy de Massachussetts pero básicamente mi vida profesional ha estado ligada al mundo de la informática y la innovación. Por ejemplo, trabajé durante unos años en Apple (Cupertino y Folsom) como ingeniero. También particpé en la creación de dos startup en el Silicon Valley.
 
La segunda, Powerschool, es una plataforma internet en la que participé en sus inicios como socio fundador y co-autor a partir de una propuesta de un colega con el que trabajé en la primera empresa a mediados de los años 90. PS fue pionera en su campo (los sistemas de gestión de escuelas de secundaria, denominados SIS) y actualment es el lider del sector en el mundo. Está desplegada en 90 países y cuenta con más de 45 millones de estudiantes usuarios. En 2021 salió a bolsa en Wall Street con una valoración cercana a los 3.500 millones de dólares.
 
Las TIC han significado para mi una puerta de entrada a mundos y campos completamente desconocidos. Esto ha tenido como consecuencia el haber vivido una vida profesional muy inter-disciplinar cambiando a menudo de proyectos y de roles. He ido alternando cargos directivos con otros proyectos donde he realizado estrictamente una labor de ingeniero. Entre los primeros, conservo un recuerdo muy especial de haber asumido la responabilidad del departamento de informática de Ovideo Bassat, la empresa que tuvo a su cargo la creación y la producción de las Ceremonias de los Juegos de Barcelona92; por lo que estas ceremonias representarian para mi ciudad Barcelona y para la historia de los Juegos Olímpicos como por el hecho de haber tenido el privilegio de trabajar codo con codo con uno de los grupos humanos más creativo y brillante con los que haya tenido la oportunidad de hacerlo en toda mi carrera. Como se ha ido viendo en los Juegos Olímpicos posteriores a Barcelona creo que las Ceremonias representan un momento disruptivo en la concepción de las ceremonias de apertura y clausura de los Juegos.
 
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Barcelona92
 
Por primera vez en unos Juegos Olímpicos se empleó intensivamente la informática de escritorio para la creación y producción de las ceremonias. Como ejemplo, el desfile de los atletas se preparó con una simulación por ordenador, se gestionaron con los diversos aplicativos la logística de la selección y los ensayos de los voluntarios involucrando más de 15.000 voluntarios finales, el transporte, el catering, el vestuario, el protocolo y también diversos aspectos de las coreografias del espectaculo. Por ejemplo, en la pieza "Mediterraneo, Mar Olímpico" creada por La Fura dels Baus se usó un programa creado desde cero para generar la producción de los mosaicos que desplegaron los espectadores en la grada. El artista, Antoni Miralda, autor de los mosaicos, los dibujó de manera interactiva directamente sobre la pantalla de un Mac en la que mostraba la distribución de sillas del estadio. Por primera vez se diseñó por ordenador un mosaico para un gran evento en un estadio.
Catàleg Phillips Andover Academy 2006
Phillips Academy
 
Al terminar mis estudios de Física en la Universidad de Barcelona trabajé como profesor. Entre otros centros en la UB, el Instituto de Estudios Norteamericanos de Barcelona y durante ocho años como profesor de Matemáticas y Lenguajes de Programación para Phillips Academy (Andover), escuela privada de Massachussets. Andover, fundada en 1778 -el Presidente George Washington envió sus sobrinos a estudiar allí- se trata de una de las más prestigiosas escuelas de los Estados Unidos (la mejor valorada según Business Insider el año 2016) y, a pesar de que lel presidente George W Bush ha sido uno de sus alumnos (Jack Lemmon y Humphrey Bogart lo fueron también aunque el último fue expulsado!), me siento orgulloso de haber formado parte de tan respetada institución de los Estados Unidos.
Apple
 
Desde 1984, el año de la aparición del Macintosh, la mayor parte de mi vida profesional ha estado de una u otra forma vinculada a Apple. Hasta el punto de que llegué a trabajar en la propia empresa en California contratado personalmente por el mismo Steve Jobs, hecho que siempre me ha parecido surrealista en el contexto de mi historia previa con Apple en España y las dificultades de llevar adelante de manera independiente proyectos relacionados con la marca.
 
En 1984 mientras me encontraba trabajando para Andover tuve la oportunidad de disponer de uno de los primeros Macintosh que salieron al mercado. Empecé a escribir programas educativos en Pascal para mis clases de Matemáticas. Cada vez me iba interesando más la ingenieria del software y explorar sus inmensas posibilidades. Fascinado por la belleza intelectual -y por qué no romántica también de la historia de los inicios de Apple- de lo que habían hecho aquellos extraordinarios genios de de la tecnología, los padres del Mac: Gente como Wozniak, Andy Hertzfeld o Bill Atkinson, -por mencionar los que recuerdo con más respeto-, empecé a relacionarme con el recién inaugurado Museo de la Ciencia de Barcelona, ​​hoy CosmoCaixa, desarrollando software para algunos módulos del museo. Hasta que un día me propusieron informatizar el Museo para la gestión de su Servicio Pedagógico. Esto me dio confianza para decidirme a dejar la enseñanza y emprender así el rumbo de la industria fundando una pequeña empresa, Mac Quatre. Fue una de las primeras empresas en Cataluña de desarrollo de software exclusivamente para Apple.
 
En esta etapa desarrollé proyectos de software para la Generalitat de Catalunya, el Ayuntamiento de Barcelona, ​​la Fundación la Caixa (Museo de la Ciencia), La Fira de Barcelona, ​​el COOB92 y para empresas como Carburos Metálicos o Top Cable, además de publicar varios aplicativos de gestión. Estos últimos cabe reconocerlo con éxito incierto, debido en parte a las enormes dificultades que la piratería en nuestro país presenta a cualquier iniciativa creativa. Uno de los proyectos más destacados fue el software utilizado por el Instituto de Promoción Urbanística (IMPU) del Ayuntamiento de Barcelona para la gestión financiera de la construcción de las Rondas de Barcelona así como otros proyectos menores para el COOB92. También un software encargado por Fira de Barcelona para la gestión del Construmat91 en Barcelona o un software de integración de video con la base de datos de los centros penitenciarios de la Generalitat. También recuerdo un software de eye-tracking (detección del movimiento de la pupila del ojo) desarrollado de forma pionera en el año 91 que al menos hasta hace pocos años todavía se podía ver en el Museo de la Ciencia de San Sebastián. Después de Barcelona92 la enorme repercusión que tuvo el éxito de las Ceremonias Olímpicas de Barcelona me abrió las puertas del Silicon Valley participando en una startup fundada en Cupertino por un vicepresidente de Apple con capital de JP Morgan.
 
El interés por la informática en mi caso se despertó en los dos últimos años de la carrera (estudié Astrofísica) cuando todavía en los años 70 tener la posibilidad de acceder a un terminal de ordenador estaba sólo al alcance de unos pocos elegidos. Escribir un programa informático en aquel entonces consistía en encerrarse en una habitación de la facultad (compartida con otras facultades de la universidad y, por tanto, !debiendo hacer largas colas para poder acceder a la misma!) donde se enconraba una gigantesca máquina perforadora de tarjetas, teclear el código escrito en el lenguaje científico FORTRAN -una tarjeta para cada línea de código-, introducir las tarjetas perforadas en una caja de zapatos y desplazarse hasta el Centro de Cálculo de la UPC, entregarlas a una ventanilla y recoger el listado de los resultados (!si se producían!) al cabo de uno o dos días. Evidentemente si existían errores el proceso y el ciclo de viajes se repetia indefinidamente. Debe haberse vivido esto para comprender el impacto que supuso la aparición de los primeros ordenadores personales para alguien que ya había sido cautivado por la programación y la capacidad de poder utilizar las capacidades de los ordenadores para resolver problemas.
 
No deja de fascinarme cuando miro hacia atrás ver cómo todos vamos enganchados hoy en día a nuestros smartphones. Hoy es un hecho que llevamos en la mano dispositivos con una capacidad de proceso equivalente a la de los grandes superordenadores de mediados de los años 80. Por ejemplo, la capacidad de proceso de un iPhone del año 2018 es comparable a la de un Cray-2 el cual, con un precio de alrededor de los 30 millones de dólares (en términos equivalentes en el año 2017), era la referencia de los superordenadores en el año 85. La vertiginosa velocidad en la que hemos visto evolucionar el mundo de la informática seguramente no es comparable con ninguna otra disciplina en nuestros tiempos. Para mí ha sido emocionante haber podido vivir esta historia durante las últimas cuatro décadas como mi profesión.
 
Como he explicado al principio, he alternado como ingeniero el desarrollo de proyectos de software en ámbitos muy diversos con la responsabilidad directiva en varias empresas: Fuí director de Informática de un banco suizo en Basilea, director de Sistemas de ALG, una consultora de ingeniería del transporte de Barcelona especializada fundamentalmente en el sector aeronáutico con clientes como AENA, Iberia, CLASA, o ISDEFE donde me fue encomendada la tarea de poner en marcha un departamento de Inteligencia Artificial capaz de asumir el desarrollo de sistemas expertos en la ayuda a la toma de decisiones en tiempo real. También a la vuelta de los Estados Unidos trabajé unos pocos años como director técnico de Innovación del Hospital Parc Taulí de Sabadell uno de los grandes hospitales de Cataluña cubriendo una población de 400.000 habitantes. En esta última posición, a pesar de haber vivido una experiencia interesante en un campo donde hay tanto por hacer y haber colaborado incluso en conseguir algunas patentes internacionales, sufrí de primera mano las enormes dificultades que representa trabajar en una empresa pública en nuestro país de forma independiente sin ser funcionario o tener carné de partido. Habiendo podido vivir en primera línea el mundo del Silicon Valley -sus dinámicas, la independencia en general de la política-, y pudiendo comparar la mentalidad allá y aquí, hay momentos en los que no puedo ser muy optimista. Afortunadamente, en los últimos años el ecosistema emprendedor en Barcelona se ha revitalizado en gran manera tanto por parte de empresas locales como por causa de importantes inversiones de empresas extranjeras. Incluso han aparecido algunos unicornios como Wallbox y otros.
 
 
 
 
4D
 
Aunque como desarrollador de software he trabajado con un abanico muy amplio de herramientas que han ido saliendo al mercado, existe una que supuso para mí el equivalente a la admiración intelectual que sentí en el momento de la aparición del Macintosh, Newton, o más últimamente el iPhone para sus creadores. Quiero expresar aquí mi reconocimiento a una plataforma de desarrollo que me dio la capacidad de poder trabajar en todos estos proyectos en momentos muy pioneros de la informática tal y como hoy la entendemos. Se trata de 4D o 4th Dimension. 4D se ha utilizado como herramienta de desarrollo de aplicaciones en empresas tan grandes como Boeing, Prudential o Lockheed & Martin en Estados Unidos y fue la herramienta que utilicé básicamente para desarrollar las aplicaciones que ayudaron a crear y producir las Ceremonias de los Juegos Olímpicos de Barcelona.
 
4th Dimension fue creada en el año 84 por un joven francés, Laurent Ribardière y todavía hoy se mantiene en el mercado como empresa independiente. A pesar de ser una gran desconocida para el gran público, supuso en su momento una gran innovación disruptora en el desarrollo de aplicaciones de bases de datos relacionales. En concreto fue la primera RDBMS gráfica (1985), el primer RDBMS de 32 bits (1987), el primer RDBMS cliente-servidor integrado (1992), el primer RDBMS multiplataforma (Mac y Windows) con el mismo código (!en el año 95!) y el primer sistema de desarrollo Web con front-end y back-end integrado de forma dinámica. Apple intentó integrar 4D en su sistema operativo a mediados de los 80 pero debido a las protestas de empresas como Ashton-Tate -que intentaba desarrollar dBase por el Mac- desistieron. Esto tuvo como consecuencia que el icónico Guy Kawasaki, muy reconocido en el mundo de la Innovación, el cual en ese momento era vicepresidente de Apple presentara su dimisión convirtiéndose a continuación en el primer CEO de la subsidiaria de 4D en Estados Unidos. Una de las características que siempre me atrajeron de 4D era la capacidad de integrar dentro de la órbita de su colectivo de desarrolladores profesionales de todas las disciplinas. No necesariamente del mundo de la ingeniería de software: por ejemplo el profesor Carlo Rubbia, del CERN, premio Nobel de Física. Me siento orgulloso de haber formado parte de este grupo de profesionales de gran talento provenientes de mundos tan distintos. Siento nostalgia de los años en los que asistía regularmente a los congresos que 4D realizaba en todo el mundo para reunirme con mis colegas. Muchos de ellos se hicieron buenos amigos con el tiempo. En las fotos se puede ver la bandera de 4D en la fachada del hotel histórico más famoso de San Francisco. !En 2002 en Vancouver hasta llegamos a compartir hotel durante una semana con la Reina de Inglaterra!
Miradas al Descubierto 1999. Museo de la Ciencia de Sant Sebastian. Software que demostraba a los visitantes como se puede interactuar con un ordenador mediante el movimiento de la pupila del ojo.
Representando a la Generalitat de Cataluña en e-Health 2006, un congreso de Salud de la Unión Europea. En la foto explicando algunos de los proyectos de Innovación desarrollados en el hospital de Sabadell junto a la Consejera Geli y frente a la Comisaría de Salud de la UE Viviane Reding y la Ministra de Salud de España Elena Salgado.
Haciendo los honores a la Premio Nobel de Medicina Rita Levi-Montalscini, persona extraordinaria que a sus 97 años nos dio en su visita a Cataluña un ejemplo de vida.
 
Formando parte del Jurado de la Fundación PuntCAT en un programa de ayudas a empresas innovadoras en Cataluña